Un año más, desde el Instituto Jane Goodall España (IJG) seguimos impulsando en Senegal nuestro programa de restauración forestal, soberanía alimentaria y lucha contra el cambio climático. A través de nuestro proyecto “Semillas de Esperanza”, realizado con el apoyo de la Fundación Nando y Elsa Peretti, y de los IJG de Alemania, Austria y Canadá, en estos últimos meses hemos avanzado en varios objetivos, entre ellos el cultivar y distribuir más de 14.700 árboles frutales (como los naranjos, limoneros o mangos) o comestibles (como la Moringa oleifera y el Cajanus cajan que aportan hierro, proteínas y vitaminas) que a través de sus frutos, semillas y hojas aportarán importantes nutrientes e incluso potenciales ingresos a la población de esta zona empobrecida del sureste de Senegal.
A lo largo del año el equipo del departamento Agroforestal del IJG obtiene semillas de árboles frutales que se plantan en los 2 viveros que gestiona el IJG en la Comuna de Dindefelo, y que también se distribuyen en los 8 viveros creados por el IJG en la región de Kedougou en años anteriores y gestionados por cooperativas de mujeres (GIE), a las que se le dan formaciones y apoyo técnico. Allí se germinan en saquitos biodegradables con compost, se riegan y cuidan hasta que llega la temporada de lluvias, y están listos para ser plantados en el entorno doméstico. Entre las 17 especies cultivadas figuran el limonero, el naranjo, la guayaba, la papaya, el mango y otros árboles locales apreciados por sus frutos.

Llegadas las lluvias en el mes de julio, el IJG comenzó la distribución de árboles frutales en 26 pueblos de 4 comunas (Dindefelo, Bandafassi, Dimboli y Fongolimbi), de lo cual se beneficiaron más de 3.700 personas. En los pueblos donde hay viveros gestionados por los GIE, primero se hace una distribución entre los miembros de la cooperativa y la gente del pueblo, y el resto de árboles es comprado por el IJG a la cooperativa, con el doble objetivo de fomentar una economía local verde y de distribuir los árboles frutales en otros pueblos donde no hay viveros y muchos pobladores extraen frutos silvestres de los bosques donde viven los chimpancés. A la vez, todos estos árboles, una vez plantados en campos y entornos domésticos, son cuidados por las familias y además de producir frutos y otros recursos, mejoran el suelo, generan sombra, disminuyen la temperatura, retienen la humedad, absorben CO₂ y producen oxígeno, ayudando a la mitigación del cambio climático.
Las cooperativas de mujeres y la población beneficiaria de esta iniciativa agradecen profundamente el apoyo y el trabajo del IJG para ayudar a mejorar la nutrición, la soberanía alimentaria y las fuentes de ingreso de la comunidad, de un modo sostenible y beneficioso también para el medio ambiente y la biodiversidad.

Desde el IJG España, que gestiona los proyectos en Senegal, agradecemos a soci@s y especialmente a la Fundación Nando y Elsa Peretti por el apoyo al proyecto “Semillas de esperanza”, que también cuenta para este objetivo de soberanía alimentaria con la colaboración de los IJG de Alemania, Austria y Canadá.
Foto de portada: Vecinos de Bamboya con parte del equipo del IJGE y las plantas recibidas (©IJGE)




