El Instituto Jane Goodall lamenta profundamente el fallecimiento de la Dra. Biruté Galdikas (1946-2026), quien nos dejó ayer, 24 de marzo de 2026. Su partida marca el cierre de un capítulo extraordinario en la historia de la primatología y la defensa del medio ambiente.
Hace décadas, Louis Leakey (1903-1972) vislumbró a tres mujeres que redefinirían la relación de la humanidad con la naturaleza. Junto a nuestra fundadora, la Dra. Jane Goodall (1934-2025), y la fallecida Dian Fossey (1932-1985), las tres conformaban las “Trimates”. Mientras Jane observaba a los chimpancés y Dian convivía con los gorilas de montaña, Biruté se aventuraba en los bosques de Borneo para convertirse en la voz de los orangutanes. Juntas, hicieron mucho más que investigar; rompieron barreras en la ciencia y demostraron que la empatía es una herramienta tan vital como la observación.
La inquebrantable dedicación de Biruté abarcó cincuenta y cinco años, durante los cuales se dedicó con constancia a proteger a los orangutanes. Su reciente lucha contra la fibrosis pulmonar —una afección presumiblemente agravada por sus valientes esfuerzos para combatir los incendios forestales que asolaban las turberas de Borneo— da testimonio de su indomable espíritu guerrero. No se limitó a estudiar a los orangutanes; luchó activamente junto a ellos hasta su último aliento.

En el Instituto Jane Goodall reconocemos que nuestra misión siempre ha estado intrínsecamente ligada a la suya. Biruté ejemplificó el principio de que para conservar una especie, también hay que proteger su hábitat. Su trabajo refleja nuestro propio compromiso permanente con la conservación centrada en la comunidad y el valor intrínseco de todos los seres vivos.
Fue una pionera cuyo coraje era tan grande como los bosques que protegía. Demostró que la humanidad no está separada de la naturaleza, sino que forma parte intrínsecamente de ella. Su legado perdura no solo en las publicaciones que escribió, sino también en la supervivencia misma de las especies que tanto amaba.
Aunque las tres Trimates originales ya no están entre nosotr@s, su influencia perdura. En el IJG reafirmamos nuestro compromiso con la visión que compartían: un mundo donde los humanos coexistan armoniosamente con los grandes simios y la Tierra que todos habitamos.
Extendemos nuestras más sentidas condolencias a su familia, a l@s compañer@s de la Orangutan Foundation Internacional y al pueblo de Indonesia, quienes la consideraban una «heroína de la Tierra». Que descanse en paz. Hoy, el cielo se llena de un poco más de silencio.
© Foto portada: Jane Goodall Institute




