Zezé, Perrine, Patricia, Aco… Todos ellos eran chimpancés bebés cuando fueron separados de sus madres y arrancados de su medio por cazadores para el tráfico ilegal de fauna salvaje. Necesitaban sanar física y psicológicamente. El equipo del Instituto Jane Goodall (IJG) en Congo los rescató y los trasladó hasta su Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, donde hoy están recuperándose y viviendo su segunda oportunidad.



Fundado en 1991 por la Dra. Jane Goodall, Tchimpounga fue concebido inicialmente como un refugio para chimpancés huérfanos o heridos, víctimas de la caza furtiva y el tráfico ilegal. Hasta la fecha, más de 200 chimpancés rescatados han pasado por allí.
Pero el aumento del número y la variedad de animales confiscados del comercio ilegal ha obligado al Centro a ampliar su labor para atender también a otras especies amenazadas.
En 2024, el equipo del IJG rescató a una cría de gorila encontrada en Mozambique a la que llamaron cariñosamente ZZ. Gracias a la colaboración de gobiernos y otras organizaciones conservacionistas, la pequeña gorila pudo ser traslada a Tchimpounga, donde recibió los cuidados necesarios. Hoy, ZZ ha recuperado fuerzas y se encuentra en perfecto estado de salud.

Y ZZ no es la única.
Mandriles, colobos, chacales, pangolines… e incluso loros grises africanos han pasado por las instalaciones del Centro tras ser rescatados del comercio ilegal, para ser rehabilitados y reintroducidos en sus hábitats naturales siempre que las condiciones lo permiten.

En esta labor desempeña también un papel fundamental la unidad canina del IJG Congo, formada por perros entrenados para detectar animales vivos o muertos, o sus partes.
Actualmente, se estima que alrededor de un millón de especies están en peligro de extinción y el tráfico ilegal es una de las principales causas.

En el planeta habitan millones de especies, todas ellas esenciales para mantener el equilibrio de la vida. Las abejas polinizan cultivos, las ballenas contribuyen a la regulación de los ecosistemas marinos y los grandes simios dispersan semillas que permiten regenerar selvas y bosques tropicales. La biodiversidad es fundamental y protegerla significa también proteger nuestro propio futuro.
La labor de Tchimpounga va en esa dirección, continuando el legado de la Dra. Jane Goodall y su firme convicción de que cada especie importa y cumple un papel fundamental. Y entre ellas, la especie humana.
Ese poderoso mensaje conecta con el lema de las Naciones Unidas para el Día Internacional de la Biodiversidad de este año, que se celebra hoy: “Acción local para un impacto global”, y resalta cómo los grandes cambios comienzan a pequeña escala y que cada uno puede hacer su parte para detener la pérdida de biodiversidad.
Apoyar el legado de Jane en Tchimpounga es una manera de hacerlo.
Desde el IJG agradecemos a nuestr@s soci@s, donantes y colaboradores por su apoyo constante a la labor de Tchimpounga. Gracias a ell@s, podemos seguir rescatando y rehabilitando animales víctimas del tráfico ilegal, capacitando a las autoridades locales para garantizar el cumplimiento de la ley, y sensibilizando a las comunidades locales con el objetivo de frenar el tráfico ilegal que amenaza a la biodiversidad.
Súmate tú también, recordando que “cada individuo importa y marca la diferencia cada día, y podemos elegir qué tipo de diferencia queremos marcar”, como decía Jane.




